Se trata de un movimiento que trabaja el endurecimiento y flexibilidad de la columna vertebral, específicamente la parte media y superior de la columna, con lo cual favorece el proceso de sanación de condiciones como el lumbago, reumatismo y artritis de la columna vertebral. También puede ayudar en los dolores del llamado Síndrome Pre-menstrual, así como calambres y dolores de espalda.
La posición Se inicia recostada sobre el abdomen con las manos colocadas en el área de las ingles y la barbilla pegada al suelo. Con esta postura se levantan las dos piernas con los talones apuntando hacia arriba y se mantiene la posición. Se regresa a la postura inicial y se repite. Pueden hacerse repeticiones durante 2 a 3 minutos.
Recomendaciones: la respiración debe ser profunda, lenta y por la nariz. Lo importante es lograr un estiramiento importante de los músculos pero sin forzarlos por lo que, al principio, se puede hacer un número menor de repeticiones para luego ir desarrollando la elasticidad necesaria para poder hacer un número óptimo durante la sesión.